La tecnología nunca va sola. Reflexiones tras el proceso (parte 1)

Desde el inicio del proyecto muchas personas me preguntaban el por qué de unir tecnología y huertos urbanos. Muchos se imaginaban su aplicación en sistemas de detección de plagas, para planificar el turno de riego de las diferentes acequías…que por cierto, comprobé que podrían ser muy útiles. Pero lo nuestro en Parcel·les ahora era otra cosa: crear una herramienta que conectará a las personas con los huertos y el trabajo colectivo. Ya tenemos la primera versión de una app y web. Y hoy quería compartir uno de los principales aprendizajes en el proyecto: La tecnología nunca va sola.

Este proyecto se inició con el objetivo de ser una pieza más del puzzle o una más de una caja de herramientas que ya usan o usarán los colectivos de huertos urbanos para hacer avanzar su proyecto. Pero es cierto, que durante el proceso esta idea fue tomando más fuerza.

Muchas cosas tienen que pasar fuera de la pantalla.

Temas como la facilitación de grupos, diferentes técnicas de trabajo y organización de equipos, programas de aprendizaje colaborativo, buenas prácticas de cultivo ecológico, etc. como ya se aplican en otra ciudades Es el caso de Ciudad Huerto en Madrid, un programa de aprendizaje para compartir los saberes que se producen en los Huertos Urbanos Comunitarios de la ciudad. Tienen talleres y formación enfocadas a las diferentes partes de incluye un huerto comunitario, desde temas de mediación hasta de mantenimiento y cuidados.

En mi opinión, estas acciones son esenciales para lograr el objetivo final: la sostenibilidad de la comunidad de un huerto urbano, y en consecuencia, de la red que se está creando en nuestra ciudad.

La aplicación Huertarea que acabamos de crear apoya, impulsa, incentiva y motiva hacia el trabajo en comunidad a través de logros, pero hacen falta diferentes acciones como las anteriores, que refuercen esa cultura y práctica.

Y lo mismo ocurre con la web de Huert-ON, ya que otra de la recomendaciones para mantener vivos los proyectos de huertos urbanos es dinamizar actividades de forma continuada que hagan fidelizar a los hortelanos, crear mayor sentido de comunidad y atraer a nuevos ciudadanos. La web que hemos creado permite visibilizarlas, pero serán necesarias acciones globales (red de huertos urbanos, apoyo institucional…) y acciones individuales de cada huerto (casos como el de Cabanyal Horta es un buen ejemplo en nuestra ciudad). Un ejemplo las planes de juernes que han organizado durante todo el verano:

Además con todas esas acciones divulgativas y formativas también se consigue:

  • Mejor acogimiento de este tipo de herramientas.
  • Mejorar poco a poco dichas herramientas, porque cuando algo está en uso es más fácil ir mejorándolo, es más real.

Llevar lo que pasa en el plano digital al presencial ayudará a reforzar más el fin, ¡la comunidad!

A través de la app Huertarea se propone una experiencia de gestión más dinámica, abierta y  motivadora a través de logros, pero lo suyo (como muchos usuarios me han contado) es que esto traspase el plano digital y esos logros se conviertan en recompensas reales. Por ejemplo, que la lista de hortelanos tome forma de panel o mapa en la zona común de un huerto colectivo de muchos miembros para darle importancia a la idea de comunidad y compañerismo huertano y hacer en versión real el intercambio de semillas u otros utensilios. (Algo así como hace el proyecto de La Escalera con las comunidades de vecinos).

Os iremos contando más ejemplos de pasar de lo digital a lo presencial por si os animáis a usar ambos planos. Y es que en esa interrelación entre lo offline y online es cuando se diseña una experiencia que convence más, porque la buena combinación de ambas muchas veces es lo que permite al usuario vivirla. Y es muy lógico en el caso de los huertos urbanos, donde las relaciones humanas, la comunidad y la socialización son de las motivaciones más apreciadas.

Así que claro la tecnología no soluciona ese objetivo final de sostenibilidad a largo plazo de los huertos urbanos, pero si puede contribuir para lograrla.

¡Hay mucho camino por delante!

Raquel Gálvez