Del huerto urbano a proyectos de reutilización en Bali

Hoy el post es un poco especial, no voy a hablar apenas de huertos urbanos como es habitual, ni de agricultura como en el anterior post. Voy a contar 2 proyectos sobre recogida y reutilización de desechos (o también llamado upcycling) en Bali-Indonesia. Este va a ser el primero de algunos posts que quiero compartir contigo sobre sostenibilidad y transformación social en esta isla.

Te cuento por qué voy a hablar sobre sostenibilidad y transformación social en Bali:

1- La primera razón, es que acabo de pasar unos cuantos meses en Bali iniciándome en ser una viajera más responsable.

Desde hace un tiempo intento conciliar ocio + sostenibilidad + trabajo. Me di cuenta de que disfrutaba viajando, pero algo me inquietaba: el efecto que a veces el turismo deja en los lugares (deterioro del ecosistema natural, desestructuración de sociedades locales, etc). Quería viajar de otra manera, de una forma más responsable.

Ahora cuando viajo, voy en busca de iniciativas más sostenibles con el entorno y las personas que allí viven. Proyectos que fomentan una economía local y sostenible, actividades de transformación social, etc. en los que participar o contribuir de alguna forma.

Creo que cada vez somos más los que viajamos de esta forma y quería compartir unos cuantos de estos proyectos “verdes” que he podido conocer de cerca. Y es que no es fácil a veces encontrar toda esta información, valorarla… aunque cada vez hay más opciones. Para mi también es una oportunidad de aprender y contagiar experiencias de ambos lados del mundo. Elegí Bali porque había leído interesantes proyectos sobre sostenibilidad, agricultura, comunidad y educación que allí se movían.

2 – El segundo motivo es lo que yo llamo el efecto dominó de los huertos urbanos: la semilla de algo más.

Durante el proceso de Parcel·les, algunas personas me preguntaban si de verdad era tan importante “esto” de los huertos urbanos, si no era algo anecdótico o que estaba de moda o que no tenía tanta repercusión. Yo siempre les decía que no se trataba tanto de cuántos tomates se plantan (que también, ya os conté algún ejemplo como el de Incredible Edible en Topmorden), sino también de su poder de alimentar y concienciar mentes.

Porque una persona que planta se hace muchas más preguntas y se cuestiona de dónde viene lo que come, deriva esa inquietud a otros hábitos de su vida como por ejemplo el transporte, se vuelve a relacionar con su comunidad de vecinos o personas del barrio, etc.

Y es que muchas veces el huerto urbano se convierte en fuente de inspiración y semilla de más iniciativas para el cambio, tanto a nivel de la comunidad como individual. Otro día hablaré más sobre ello, pero por ponerte un ejemplo: en huertos comunitarios como Prinzessinnengarten en Berlín además de plantar lechugas, organizan talleres sobre reciclaje y reutilización de ropa. Todo esto y más puede pasar en un huerto urbano, por eso he decidido introducir algunos post sobre proyectos que podrían ser afines.

Los 2 casos que hoy quiero contarte en Bali y darte mi opinión sobre su potencial de impacto positivo, trabajan en “la R” de reutilización de desechos.

Peduli Alam.

Asociación que busca ayudar a los habitantes de Amed (en el este de Bali) a ser conscientes del impacto que tiene en la naturaleza y en la salud el quemar o arrojar basura en ríos, mar, selva… Y es que en Bali se usa muchísimo plástico, de verdad que no te lo puedes ni imaginar. Si vas a la playa o zona más turística no lo verás tanto tanto, pero te animo a que te pierdas a otros lugares y lo veas por ti mismo, a mi me dolían los ojos al ver tanto plástico y basura en playas y selva. Si has estado por aquí habrás visto los famosos vasos de agua con pajita que te dan en todas partes, es horrible, los usan sin parar y están en todas partes. Todo este plástico se tira en cualquier parte. Por lo que me contaron y viví, la mayoría de gente no es consciente de la repercusión que esto puede tener.

Además en Bali, como ellos mismos explican fuera de las ciudades y las zonas turísticas (que representan sólo el 10% de la isla), no se recoge este tipo de basura. Has oído bien. Así que imagínate el reto que hay aquí con la basura, para rato. La asociación empezó en 2009 por lo más urgente:

1- Crear un sistema de recogida y rehabilitación de residuos domésticos no orgánicos (50 contenedores de materiales duraderos en las aldeas, camioneta y centro de clasificación)

2- Realizar campañas de prevención y concienciación en las escuelas y aldeas de Amed. Colaborando también con otras iniciativas afines que actúan en la zona, como Trash Hero Amed.

Ahora también crean bonitos productos de consumo como bolsos, mochilas, bolsas de la comprar… a partir de los plásticos recolectados y tienen una tienda donde los venden y organizan algunos talleres para los niños.

En mi opinión este proyecto pueden generar un importante impacto positivo por dos motivos:

1-  Involucran a las escuelas y a toda la comunidad local.

Es un proyecto creado allí, haciendo una labor educativa continua con toda la población. Esto hace que todos vayan a una y se den más pasos hacia esa transformación social. Esto siempre es fundamental, pero en el caso de Bali no sería posible de otra forma, porque se organizan por comunidades (llamados banjar).

El banjar está muy unido y autogestiona prácticamente toda lo que allí ocurre, así que si conciencias al banjar tienes mucho camino hecho y si no, hay poco que hacer.

Por supuesto, el hecho de que cree empleo y actividades auxiliares que generen ingresos también resulta clave. Un ejemplo: son las mujeres de la zona las que realizan los productos de la tienda.

2- Es el tipo de producto que compras por dos motivos: es bello + genera menos impacto.

A menudo cuando viajo busco un recuerdo o regalo único del lugar, claro quiero que sea especialmente bonito porque simbolizará lo que he vivido, lo que he visto. Pero ahora también busco que sean “recuerdos responsables”, que contribuyan a que una iniciativa como esta vaya adelante. Los productos que hacen cumplen altamente estas expectativas, además los usos creativos del plástico como este, me parecen la nueva artesanía 🙂

Conoce un poco más de este proyecto en su Facebook

ARTcycle.

Empresa que convierte productos o materiales desechados, mayoritariamente neumáticos, en arte, joyería, bolsos, cinturones, etc.

Se basan en el concepto de Upcycling, un proceso que consiste en transformar en productos inútiles o materiales reciclables en productos con mayor valor. O como ellos llaman en su caso: “reencarnación en arte”

Es probable que conozcas products similares, pero además de la belleza de sus productos desde mi punto de vista su impacto positivo se debe a que:

1-  No sólo venden, también comparten. 

Realizan de forma habitual talleres para niños en toda la isla de Bali, tanto en escuelas como eventos. Fue especial conocer la historia del proyecto en un evento y escuchar como:

Artesanos como Pat prefieren compartir su conocimiento, que vender masivamente. Tienen claro que compartiendo educan y transforman.

Además estoy convencida que estas acciones se contagian: el hecho de conocer y experimentar con el material, puede dar pie a investigar que otras cosas se podrían hacer con los neumáticos o cualquier otro material de desecho.

2-  Bali y todo el sudeste asiático son el reino de las motos. 

En Artcycle dicen que en 2016 recogieron y reutilizaron 650 piezas de tubos de neumáticos y 300 neumáticos de moto en Bali. Aunque no es un problema único en esta parte del mundo, su repercusión es alta por su falta de gestión de desechos en la isla y por el volumen que representa (no he buscado datos, pero estando aquí un tiempo llegas a pensar que hay una moto por persona).

Así que la cantidad de neumáticos desechados puede ser astronómica, y si a esto le sumamos que los neumáticos no son biodegradables peor aún. Así que todo lo que se nos ocurra hacer con estas ruedas, es más que bienvenido.

También me parece muy interesante la reciente campaña que están haciendo en redes sociales con la idea de “Yo hago tus pendientes”. Muy en la línea de la campaña #QuienHizoMiRopa (#whomademyclothes) del movimiento Fashion Revolution para reivindicar una moda más ética y transparente. Como consumidora este tipo de comuniccaión me ayudan a reforzar la credibilidad en el proyecto.

Descubre más de este empresa en su Facebook

Así que ya sabes, si vas a Bali, ¡no puedes perderte conocerlos!

Pero aún más fácil. No hace falta irse tan lejos.

Descubre estos 3 proyectos que trabajan en reutilización en Valencia:

– Nuestros amigos de la asociación Bioagradables, que realizan limpiezas en playas y más cosas, como el taller Trash to Treasure que hicieron el pasado sábado.

Upcyclick, startUp que da una segunda vida a tu ropa con la colaboración de fashion makers, reduciendo el impacto medioambiental y social.

Laboratorio de fabricación  y su proyecto Preciós plàstic.

¿Te imaginas ver alguna de estas actividades o laboratorios en un huerto urbano? ¡Yo sí!

Si conoces algún otro proyecto sobre reutilización en Valencia, cuéntanoslo en hola@parcellesnostres.com.

Raquel Gálvez